En una subasta programada para mañana, el Tesoro argentino intentará colocar seis bonos para refinanciar vencimientos por $11 billones y obtener hasta US$555 millones.
El Gobierno buscará mañana, con seis bonos, capturar de la plaza local los $11 billones que necesita para refinanciar la deuda en pesos que vence a fin de mes y, al mismo tiempo, comenzar a captar hasta US$555 millones para seguir abultando su caja en dólares con vistas al pago que el 9 de julio debe hacerles a los bonistas que tienen en su poder los títulos de deuda externa reestructurada por última vez hace cinco años y medio.
Los analistas coinciden en considerar que las condiciones del mercado son propicias para que consiga ambos objetivos. Con un dólar calmo, el BCRA comprando reservas de manera sostenida y los depósitos en esa moneda estabilizados, creen que el panorama es favorable para que el Tesoro logre colocar el remanente de US$305 millones que le queda del Bonar 2027 (AO27), el papel más demandado dado que vence antes del final del mandato de Milei, e incluso que consiga colocar el total de US$250 millones del Bonar 2028 (AO28) entre la primera vuelta (US$150 millones) y la segunda (hasta US$100 millones más).
Ambos papeles cuentan con un tope de emisión de US$2000 millones por especie: del AO27 ya se colocaron US$1695 millones, mientras que del AO28 —que comenzó a emitirse un mes después y tuvo menor demanda— hay en el mercado US$1084 millones. De lograr ese ingreso total, el Gobierno ya podría tener asegurados unos US$2800 millones con vistas al pago a bonistas más importante de lo que resta del año, cifra muy similar a la porción correspondiente a la amortización de capital del compromiso total, estipulado en alrededor de US$4400 millones.
Del lado de los pesos, la posibilidad de una refinanciación total —o cercana a ello— también parece probable, con tasas de interés que se mantienen en terreno negativo y muy calmas, lo que habla de una adecuada disponibilidad de pesos en un contexto en el que, además, sigue planchada la demanda de crédito. Eso ayuda a que los bancos tiendan a renovar sus posiciones de bonos en cartera.
“La liquidez del sistema bancario sigue siendo holgada, con el stock de repos a un día en torno a $4,9 billones, y Finanzas, además, llega con una posición de caja cómoda. Los depósitos en pesos del Tesoro alcanzan los $5,5 billones, incluso antes de computar la transferencia de utilidades del BCRA por otros $6 billones, aun cuando apenas el 17% del total por vencer estaría en manos de entes públicos”, explicaron los analistas de PPI.
El grueso de los $11 billones que vencen corresponde a una Letra de Capitalización (Lecap, por $6,9 billones) y a una Letra ajustable por CER (Lecer, por $3,9 billones). El menú ofrecido al mercado se destaca por no forzar nuevas extensiones de plazo, lo que indicaría que el Gobierno priorizaría refinanciar los vencimientos. Está compuesto por:
- LECAP al 15/09/2026 (S15S6) —nueva—.
- BONCER con vencimiento al 31/03/2027 (TZXM7) y al 30/09/2027 (TZXS7).
- Bono TAMAR al 31/08/2028 (TMG28).
- Bonos dólar linked con vencimiento al 31/07/2026 (D31L6) y al 31/03/2027 (TZVM7) —nuevos—.
“Esperamos que el Tesoro igualmente alcance un roll over en torno al 100%, en un contexto de estabilidad cambiaria, estabilidad de tasas reales en niveles bajos y confortables niveles de liquidez”, coincidieron desde Facimex Valores. “Se aguarda buena demanda por los títulos en pesos y el posible agotamiento del cupo de US$2000 millones del AO27”, señalaron, a su vez, desde Consultora Outlier.
