La titular del bloque del Senado busca evitar quedar atrapada en el conflicto interno de La Libertad Avanza y observa cómo el jefe de Gabinete se debilita por sí mismo.
En el contexto de las tensiones dentro del espacio gobernante, la imagen del jefe de Gabinete, Guillermo Adorni, ha comenzado a erosionarse. Mientras tanto, la titular del bloque del Senado, Patricia Bullrich, mantiene una postura cautelosa, evitando involucrarse directamente en el fuego cruzado de la interna de La Libertad Avanza.
Fuentes cercanas al Senado indican que Bullrich espera que la situación de Adorni se deteriore sin necesidad de intervenir, lo que le permitiría capitalizar el desgaste ajeno. Esta estrategia refleja la compleja dinámica de poder dentro del oficialismo, donde las lealtades y las ambiciones están en constante redefinición.
