La diseñadora y creadora de perfumes transformó un espacio en Palermo, reinterpretando memorias familiares a través del color, el arte y una distribución innovadora.
Gaby López Monzón, perfumista y diseñadora creadora de la marca C’est Moi, ha dado forma a un departamento en la Ciudad de Buenos Aires que refleja su visión artística y su historia personal. Con 40 años, López Monzón concibe su hogar y su atelier como un espacio indivisible, donde la creación de fragancias es un acto de introspección.
El proyecto nació de un recuerdo concreto de su infancia: “Mis padres son médicos patólogos y tenían un laboratorio donde yo participaba sin querer. No era un espacio del todo grato: las noticias vinculadas a la salud pueden ser buenas o malas. De alguna manera quise reversionar eso, asociarlo a algo más vinculado a la vida, a la energía, a la frescura de la naturaleza”, explica la diseñadora.
El color es una herramienta central en su trabajo. Para este espacio, eligió una paleta de tonos tierra, como chocolate, terracota y arcilla, inspirados en la corteza de los árboles. “La mayoría de mis proyectos tienen un soporte muy fuerte en tonos con intensidad, con pigmentos que transmiten y movilizan emociones”, afirma.
López Monzón modificó la distribución original, trasladando la cocina al sector del living-comedor para preservar la intimidad del atelier. En el living, una isla de mármol con cortes irregulares y una instalación botánica crean un impacto visual. “Me persigue lo escenográfico. Me encanta el arte en todas sus expresiones, lo cinematográfico y lo escénico me atraviesa y me alimenta la creatividad”, comenta.
El arte juega un papel protagónico, con obras seleccionadas junto al equipo de Diderot Art. En el toilette de entrada, la pintura “Juego” de Candelaria Oliden busca generar una reacción. “Me gusta la disrupción, la sorpresa, llevar a la gente a un lugar en su mente que no tenían esperado. Incomodar un poquito”, señala la diseñadora.
Su ambiente favorito es el atelier o “cuarto azul”, un espacio dedicado a la creación de perfumes, diseñado con un fuerte componente de memoria afectiva hacia sus padres. En la transición a los espacios privados, dos bachas de granito marcan el ingreso al dormitorio principal y al estudio, donde predominan los tonos chocolate para enfatizar la privacidad.
“Lo que me trajo de nuevo a Experiencia Living es que creo en el talento argentino. Me gusta que haya propuestas nuevas, ser parte, y contribuir para que todo sea evolución y crecimiento”, concluye López Monzón sobre su participación en el evento de diseño.
